Dr. Gilder Vargas: “El golf es adictivo como la Medicina”

Dr. Gilder Vargas: “El golf es adictivo como la Medicina”

Tal como lo conocemos hoy, este deporte tiene sus orígenes en Escocia y, al igual que la Medicina, su práctica requiere de precisión, certeza y concentración.

La belleza del entorno del Club de Campo del Colegio Médico, en La Dehesa, es el escenario ideal para relajarse y pasar un grato momento, durante la práctica del golf. Y bien lo sabe y ha disfrutado en carne propia el presidente de esta rama deportiva, Dr. Gilder Vargas, de nacionalidad boliviana y de corazón chileno, asentado en nuestro país hace ya 44 años.

Seguramente -guardando las proporciones del lugar- es la misma sensación de euforia que sintió el astronauta Alan Shepard el 6 de febrero de 1971, justo antes de despegar el Apolo 14 de vuelta a la Tierra, cuando jugó dos bolas sobre la superficie lunar, alcanzando su mejor golpe más de 730 metros debido a la gravedad del satélite terrestre. Con esta hazaña, Shepard pasó a la historia y el golf, para felicidad de quienes lo practican, se convirtió en el primer deporte que se ha jugado en la Luna y el tercero jugado en el mundo después del fútbol y el básquetbol.

Rama de golf

Al Dr. Vargas le encanta el servicio público. Tal vez por ello ha trabajado durante 40 años en el Hospital Calvo Mackenna. Inicialmente, como cirujano infantil y traumatólogo, luego como jefe del Servicio de Urgencia y del Servicio de Traumatología.

Desde hace un año dirige la rama de golf del Colegio Médico, deporte que empezó a practicar hace cuatro años y que día a día lo apasiona más, entusiasmo que además transmite a los más de 70 socios que se han incorporado hasta la fecha, grupo en el que también participan los hijos de los golfistas.

El Dr. Vargas tiene título de Médico Cirujano otorgado por Universidad Mayor de San Simón, Bolivia, reconocido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile en 1988. Posee certificado de especialista en Traumatología y Ortopedia otorgado por la CONACEM, además de grado académico de especialista en cirugía pediátrica otorgado por la Universidad de Chile en 1974.

Deporte personal

Confiesa ser un fanático del golf desde que aprendió su complicada y rígida técnica, pero -no por ello- apasionante y adictiva. Si bien por años jugó fútbol y tenis no tuvo dudas a la hora de reemplazarlos por el golf, un deporte que según los historiadores tiene su origen en Escocia en el siglo XV.

“Fue algo casi anecdótico. Todos hablaban del golf, pero era reticente. Aprendí en una mañana, solo, y me dije éste es el lugar donde debo estar casi todos los días”. En su decisión influyó, además, la edad y el lugar que encontró para practicar.

“Por el poco tiempo que disponen los médicos, a partir de los 50 años, necesitan hacer un deporte personal, porque algo grupal demanda más horas, y quienes lo jugamos encontramos en el golf una alternativa para el alma, el cuerpo, para relajarse y encontrarse con uno mismo”.

Dr. Gilder Vargas

Vinculación

El golf y la Medicina parecieran estar vinculados. Ambos requieren precisión y certeza. En el golf para alcanzar la meta en la cancha y en la Medicina para realizar una intervención quirúrgica o un buen diagnóstico.

Según el Dr. Vargas, “el golf es tan adictivo como la Medicina y su práctica siempre es un desafío”.

El golf es un deporte complejo, que -como cualquier otro- requiere mucho esfuerzo físico, pero sobre todo mental. Por lo mismo, el golfista no sólo debe tener ciertas características físicas adecuadas sino además precisa de mucha concentración.

“Es muy complejo, porque necesita concentración y, a pesar que aparentemente es un deporte tranquilo, requiere una condición física adecuada. Se necesita caminar 3, 4,5 kilómetros cuando se juega un partido y eso es un esfuerzo suficiente para una persona que tenga 40-50 años para estar en buen estado atlético. Y, por cierto, es de precisión porque hay que hacer lo que le enseñan. No hay ninguna otra alternativa. No le puedo pegar al palo como yo quiero. Se necesita concentración, y los doctores hacen eso cuando ejercen su profesión”, sostiene el Dr. Gilder Vargas.

Según los expertos, al efectuar el swing (péndulo u oscilación) se mueven y coordinan 124 músculos. Por lo mismo, un golfista debe tener una condición física mínima para poder jugar. De lo contrario, si carece de tales condiciones y no aprende la técnica adecuada, las lesiones -añade el presidente de la rama- son tan frecuentes como la de todo deportista de fin de semana: lumbago, tendinitis, dolor de hombro, esquinces, entre otras.

Actividades

Desde que fue elegido presidente de la rama de golf, le dio un rumbo diferente al club. Lo primero fue rebajar la membresía para facilitar mayor acceso y participación de quienes gustan del golf; crear la rama infantil (han participado en cuatro torneos con clubes de Santiago) e incentivar con diversas actividades a sus colegas, a través de escuelas de golf para los hijos de los socios y escuelas y clínicas para las doctoras.

Cuentan con un profesor y llamarán a concurso para contratar un segundo. En abril inaugurarán un driving range, lugar donde los jugadores pueden practicar este deporte. Y para el 2018, otro proyecto ambicioso: construir la “Casa del Golf” dentro de la cancha donde se practica actualmente este deporte en el Club de Campo del Colegio Médico.

“En esa Casa vamos a juntar tres ramas: la de cultura, que por alguna razón siempre se deja de lado; la de ajedrez y otra que aún no decidimos. El objetivo es que sea el lugar de acogida para todos los colegas, en especial de quienes tienen 40 años hacia arriba, donde puedan leer, jugar ping- pong, jugar ajedrez, tomarse un café, con un living donde puedan sentarse a conversar, con biblioteca, con espacio para quienes escriben y pintan, además de un estacionamiento para los carros del golf”.

 

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