¿Colon irritable, celiaquía, Crohn o enfermedad inflamatoria intestinal?

¿Colon irritable, celiaquía, Crohn o enfermedad inflamatoria intestinal?

La enfermedad inflamatoria intestinal (EII), una afección en crecimiento en todo el mundo, es un grupo de patologías inflamatorias del tracto gastrointestinal que incluye a la enfermedad de Crohn, a la colitis ulcerosa y a la colitis indeterminada. Sin embargo, comparte ciertos síntomas con otras patologías digestivas funcionales, como el síndrome de intestino irritable – popularmente conocido como «colon irritable» o incluso la celiaquía, lo cual incide en que el promedio de tiempo entre la aparición de los síntomas y la llegada del diagnóstico certero varía de entre 6 meses a 3 años.

La demora en el diagnóstico ocasiona que muchos pacientes no mejoren el cuadro clínico debido a que estaban recibiendo un tratamiento equivocado que no controla sus síntomas, sino los agudizan. En Chile, se estima que aproximadamente 15 mil personas padecen enfermedades inflamatorias intestinales. En el caso de la enfermedad celíaca (EC), si bien la prevalencia no se sabe con exactitud, se prevé que alrededor de 106.000 personas la padece.

“Un diagnóstico temprano, junto a un tratamiento adecuado y la adherencia por parte del paciente, ayudan a lograr una mejora en la calidad de vida, ya que permiten aliviar y controlar los síntomas, así como minimizar las complicaciones que pueden surgir a lo largo del tiempo”, expresó Bernardino Fuentes, presidente de la Fundación Crohn y Colitis Ulcerosa Chile.

En la actualidad, existen terapias que pueden ayudar a controlar las EII con cobertura limitada por parte del Estado ya que sólo Crohn está en la Ley Ricarte Soto. La colitis ulcerosa, por ejemplo, no está cubierta por el GES y hasta la fecha, tampoco por el Fondo de Tratamientos de Alto Costo, contemplado en la Ley Ricarte Soto. “Ello, pese a que el Gobierno anterior dejó un decreto adicional encaminado a la espera de confirmación del Ministerio de Hacienda y un protocolo aprobado anunciando que se incluiría la cobertura del tratamiento para la colitis ulcerosa en esta ley”, acotó Fuentes.

Los síntomas de la EII dependen, por lo general, del segmento del tracto intestinal comprometido, siendo los principales: dolor abdominal, diarrea persistente, aumento en la frecuencia o urgencia evacuatoria, mucosidad y/o sangrado en las heces, lesiones perianales, fiebre y/o vómitos. En niños y adolescentes puede existir retraso en el crecimiento y desarrollo. También, es posible que se presenten manifestaciones extra-intestinales tales como: inflamación de las articulaciones y/o en los ojos, problemas en la piel, el hígado, y/o trastornos renales. Afecta por igual a hombres y mujeres, y principalmente su aparición es en adultos jóvenes (30 años) disminuyendo la incidencia con la edad. Existe una segunda etapa que puede ser entre los 50 y 70 años.

Colon irritable

Bernardino Fuentes explica que la enfermedad impacta notablemente en la calidad de vida ya que repercute en el bienestar físico, psicológico y social del enfermo que, frecuentemente, sufre cambios en las relaciones sociales, roles familiares, ámbito laboral, estado emocional y en el bienestar personal general.

Las EII son enfermedades crónicas, esto junto a las limitaciones que ocasiona en la vida diaria – que en algunos casos llega a la discapacidad- pueden ser por sí mismas, un factor muy estresante, a lo que se suma el contraste entre la apariencia física y el estado clínico (se trata de una enfermedad visceral). Frecuentemente, los pacientes pueden presentar cuadros de depresión. De hecho, se ha comprobado que los tratamientos psicológicos tienen un efecto positivo en el bienestar emocional del paciente, como así también en la actividad y el curso de la enfermedad siendo necesario que sean contemplados dentro de la atención multidisciplinaria.

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