Centro de Trasplantes de Clínica Las Condes: Excelencia e innovación al servicio de todos

Centro de Trasplantes de Clínica Las Condes: Excelencia e innovación al servicio de todos

Suma más de un centenar de trasplantados de hígado con donante vivo, lidera en trasplante de páncreas y son los únicos en trasplantar intestinos. 

Por Myriam Fernández

“El 80% de la gente que se trasplanta en Clínica Las Condes pertenece al sistema público, una realidad que desvirtúa el prejuicio de que aquí “se trasplantan los ricos”, aclara el Dr. Mario Ferrario, jefe del Centro de Trasplantes de Clínica Las Condes. Si bien es el Estado quien financia los trasplantes del servicio público, “el tema no es quién paga, sino tener el conocimiento y la experiencia sumada a la tecnología para hacerlo”, precisa.

Clínica Las Condes tiene “la capacidad tecnológica de tener una medicina de primera línea. La trasplantología requiere de un soporte muy fuerte y no cualquier institución la tiene. Hace 2 o 3 semanas trasplantamos tres hígados del sistema público, pero la gente no lo sabe. Entonces, cuando tienen que donar dicen para qué le vamos a donar a un rico”, agrega.

En octubre de 1993 se inicia el Programa de Trasplantes de Órganos de Clínica Las Condes. A comienzos de 1994 se forma la Unidad de Trasplantes y en 2006 se la denomina Centro de Trasplantes, al incluir seis programas de trasplantes y un programa de procuramiento de órganos y tejidos. “Partimos con muy buenos resultados, con trasplante hepático, después subió a trasplante de páncreas. Seguimos con trasplante reducido de hígado, con distintas técnicas que se fueron implementando gracias al inicio y las ganas del Dr. Erwin Buckel, quien fue el que partió y consolidó al grupo”, cuenta el cirujano de la Universidad de Chile.

Como centro de referencia nacional para evaluación de trasplante y líder latinoamericano en excelencia e innovación, Clínica Las Condes tiene una vasta experiencia en trasplante de hígado, pulmón, corazón, riñón y “somos el grupo más grande en trasplante de páncreas. Hoy en día somos los únicos que hemos trasplantados intestinos, lo que es muy difícil”, asegura el especialista.

El Centro ha apoyado al servicio público “no solamente en resolver la trasplantología en la clínica, sino que hemos sido lo suficientemente solidarios con el sistema nacional formando grupos de trabajo en el Hospital Luis Calvo Mackenna, que es actualmente el programa más grande de trasplante pediátrico. De manera tal, que hemos ido consolidando de forma importante debido a las ganas, la madurez del equipo médico y la tecnología que nos entrega Clínica Las Condes”, señala el Dr. Ferrario.

Dr. Mario Ferrario, jefe del Centro de Trasplantes de Clínica Las Condes

Participación  

En los trasplantes de corazón en general son pacientes privados, porque al igual que en riñón hay muchos centros, fundamentalmente en el centro y sur del país, que los realizan. La gran mayoría de los pacientes de riñón son del sistema público y ellos son atendidos en los hospitales del Salvador, San Juan de Dios, Dr. Sótero del Río, Barros Luco, que “son centros de trasplante de riñón con un volumen increíble. Nosotros no tenemos capacidad de participar, porque cuál es la lógica que el sistema público me lo mande a mí si lo puede enviar a su sistema”.

“En corazón pasa más o menos lo mismo. Pero sí, recibimos cuando se requiere de un trasplante de hígado o páncreas. O cuando un diabétologo o nefrólogo nos deriva un paciente que está en diálisis y necesita un trasplante de riñón-páncreas. Nosotros lo estudiamos y si está en condiciones de ser trasplantado entra a la lista de espera de páncreas-riñón”, explica el trasplantólogo.

El Centro de Trasplantes suma más de un centenar de trasplantados de hígado con donante vivo, con mínima morbilidad y sin mortalidad del donante. “En pediatría el trasplante con donante vivo nos permite tener un muy buen hígado, en el momento en que yo lo necesito. Por lo tanto, para los niños con menos de 20 kilos es una super buena alternativa, porque el riesgo que yo le ofrezco al donante, papá o mamá o tío cercano, es muy chiquitito, más aún cuando ahora los estamos haciendo por vía laparoscópica, que es mínimamente invasiva””, asegura el especialista.

En 2016 en el Centro se realizaron 20 trasplantes. “Este año ya llevamos como diez o doce, hemos tenido un repunte en el número de donantes, estamos todos súper activos. Ya llevamos siete trasplantes hepáticos, es un hecho histórico”, precisa el jefe del Centro.

Donación

A la hora de donar un órgano para ser trasplantado, el Dr. Ferrario destaca que solo el 2% de los pacientes que fallecen son potenciales donantes. Si en Chile mueren al año 100 mil personas, son 2 mil los potenciales donantes, la que se reduce a 120. “Entonces, la pregunta es que si el 50% de donación es por la familia tendríamos que procurar mil y procuramos 120.  ¿Por qué?, la respuesta es más compleja. Primero, el equipo de salud, los médicos, los  servicios de urgencia deben ser capaces de determinar si este es o no un potencial donante”.

La respuesta está “en la formación en el trasplante, a los estudiantes de  la salud, médicos generales, a los urgenciólogos, a los cirujanos que están en la Urgencia, que a pesar de toda su carga asistencial, deben ser capaces de darse cuenta de cuando hay un potencial donante. Nadie lo piensa. Estamos con tanta pega con los vivos que no destinamos tiempo para los que van a fallecer. Hoy no tenemos camas UTI, para rescatarlos y mejorar sus condiciones. Entonces, tengo que dar espacio al que viene de pabellón, que viene vivo, que a aquel que tengo que rescatar. ¿A quién le doy cama?”.

En la UTI hay que destinar tiempo para mantener vivo al posible donante, ideológicamente porque está con muerte cerebral. Si fallece, esperar que la familia done. “La cadena de eslabones es mucho más compleja que lograr que la familia diga que si o que no. Efectivamente, hay 200 y tantos pacientes donantes potenciales rescatados, el 50% dice que sí y el otro 50% dice que no. Pero nos quedan 1.800 en el tintero”, agrega.

En el tema de la donación de órganos Chile claramente está al debe y la Ley de Donación Universal no ha logrado los resultados esperados. Esto, porque “todas las cosas que se imponen son difíciles. De ahí la importancia de la conversación previa, cuando estamos todos vivitos y coleando, en una buena sobremesa, en un asado, en un ambiente de más relajo, contemos si queremos ser donantes. Las familias en general son muy pro a seguir lo que el paciente quería. Ese diálogo es casi más importante que la ley”, asegura el especialista.

El Dr. Ferrario destaca la importancia de educar a los niños en el tema de la donación. Considera “vital insistir desde kínder en adelante que la donación es un gesto lindo que tiene resultados, que no es una cosa anecdótica, que salva vida y que la muerte es parte de la cosa natural de la vida. Es el ciclo de la vida, como hemos visto el ciclo del agua o tantas cosas que estudiamos en el colegio. Esto es parte de la vida”.

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