Comprometidos con la prevención y el tratamiento

Comprometidos con la prevención y el tratamiento

Programa Nacional de Cáncer del Adulto “Comprometidos con la prevención y el tratamiento”. La meta es reducir la mortalidad en un 5% al 2020 y todos los esfuerzos van dirigidos a lograrlo.      

 Por Myriam Fernández

La OMS estima que los casos anuales de cáncer aumentarán de 14 millones en 2012 a 22 millones en las próximas dos décadas. En Chile es la segunda causa de muerte después de las enfermedades cardiovasculares. Sin duda son cifras preocupantes, más cuando uno de los factores de riesgo del cáncer es la edad en una población cada día más envejecida. Cabe destacar que más del 65% de todas las neoplasias malignas ocurren en este grupo etario, que representa al 12% de la población nacional.

Una realidad que aumenta el compromiso político con la prevención y el control del cáncer y que se manifiesta con el Programa Nacional de Cáncer del Adulto, conocido como PANDA, nombre dado en 1989 por un grupo de asesores del Minsal, conformado por oncólogos, hematólogos, enfermeras, químicos farmacéuticos y funcionarios de los distintos hospitales públicos que tratan el cáncer, que se unen a objeto de lograr “una protocolización de los distintos tratamientos de cáncer, para tratar a estos pacientes uniformemente en todos los centros y así conseguir el aporte de las drogas por parte del Minsal”, informa la Dra. María Soledad Undurraga, hematóloga del Hospital del Salvador y presidenta de la Sociedad Chilena de Hematología.

Este programa al igual que el PINDA, que es el Programa Nacional de Cáncer Infantil, dependen de la Subsecretaría de Salud Pública, y a ellos pueden acceder toda persona que está inscrita en un consultorio municipal, porque es beneficiario de Fonasa.

Es importante señalar que “el programa de cáncer no es lo mismo que el AUGE, que garantiza un grupo de 80 patologías, con una canasta asociada, entre las cuales hay catorce relacionadas con el cáncer”, advierte la especialista.

Según la Dra. Undurraga, “el programa de cáncer es mucho más amplio que esas patologías garantizadas. Vela por todo aquello relacionado al cáncer, desde la prevención al tratamiento y a la paliación”.

 

Protocolos

El objetivo principal del programa es lograr reducir la mortalidad por cáncer, que es la segunda causa de muerte en nuestro país, y específicamente “se ha puesto como meta reducir en un 5% al 2020 y todos los esfuerzos están puestos en lograrlo”, asegura la hematóloga. Para lo cual, “los asesores técnicos estamos constantemente revisando los protocolos de tratamiento, basados en las guías clínicas de las distintas patologías, adaptadas a nuestra realidad”, agrega.

Para el conjunto de enfermedades oncológicas se han definido Protocolos de Atención o Guías Clínicas que especifican los estándares de atención para cada tipo de cáncer, lo que constituye un avance significativo en materia de procedimientos de tratamiento en el marco del Programa Nacional de Cáncer. Actualmente hay 11 protocolos, para el cáncer cervicouterino, cáncer de mama, cáncer gástrico, cáncer de testículo, cáncer de próstata, linfomas en personas de 15 años y más, colecistectomía preventiva del cáncer de vesícula, leucemia del adulto, leucemia en menores de 15 años, linfomas y tumores sólidos en menores de 15 años y alivio del dolor por cáncer avanzado y cuidados paliativos.

Entre los objetivos específicos están hacer un diagnóstico y vigilancia de la situación del cáncer en Chile como un problema de salud, disminuir la morbilidad por cáncer con especial énfasis en la prevención, protección y educación de la población; disminuir la mortalidad por cáncer, con estrategias eficaces de intervención para el diagnóstico precoz de la patología y un tratamiento de alta calidad; asegurar el acceso equitativo de la población a los sistemas de atención, minimizando las desigualdades geográficas y sociales; mejorar la calidad de vida de los enfermos de cáncer, sus familias y entorno; asegurar la disponibilidad y las competencias del recurso humano en toda la red de atención.

En la atención primaria se pesquisa el cáncer, una vez confirmado se deriva al nivel secundario para hacer un diagnóstico detallado y el tratamiento terapéutico se efectúa en la atención terciaria.

Entre las falencias del programa, “lamentablemente hay varios tipos de cáncer que no están asociados a una canasta, por lo que algunos de ellos no tienen acceso a tratamientos que se consideran estándar en países desarrollados y que generalmente son de alto costo. Se está tratando de avanzar en este sentido y debemos reconocer que hay muchos tipos de cáncer de alto costo que sí están financiados, como son las leucemias, los linfomas, el cáncer de mama y otros”, concluye la Dra. Undurraga.

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